Los espacios culturales independientes y autogestivos son espacios con propuestas artístico-culturales que incluyen conciertos, charlas, exposiciones, cine, teatro, conversatorios, talleres, presentaciones de libros, grabaciones de discos, entre otras. Sus actividades son económicamente accesibles para todo público, ya que muchos de sus eventos son gratuitos, el costo de entrada es para gastos operativos y gastos de producción. Son claramente distintos de la industria del entretenimiento pues no perseguimos el consumo masificado. No dependemos de ninguna instancia gubernamental, consorcio empresarial, afinidad político-electoral, religiosa.

A lo largo de muchos años han luchado porque su trabajo sea reconocido y exista una normativa acorde a las funciones que realizan. Esto fue reconocido en la Ley de los Derechos Culturales de los Habitantes y Visitantes de la Ciudad de México, publicada el 22 de enero de 2018 en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México. En dicha ley se considera un derecho el poder “constituir espacios colectivos, autogestivos, independientes y comunitarios de arte y cultura”, también se plantea que los espacios “contarán con una regulación específica para el fortalecimiento y desarrollo de sus actividades, siempre favoreciendo su fomento de acuerdo a los lineamientos que establezcan las entidades facultadas de la Administración Pública de la Ciudad”. Sin embargo, aún no se ha establecido la normatividad necesaria para que puedan ejercer plenamente estos derechos como espacios culturales independientes.

En el contexto actual, desencadenado por la pandemia de coronavirus, el hecho de que no exista una regulación específica para estos espacios, se convierten en un sector sumamente vulnerable. No son restaurantes, no son bares y mucho menos antros. En el borrador del plan para el regreso a las actividades en la Ciudad de México, no existe claridad respecto a las fechas y condiciones en las que estos espacios puedan reiniciar actividades.

Los espacios culturales cuidan y procuran la vida y la salud. Su apuesta es por una sociedad más sana y un mundo mejor. Se entiende la necesidad de mantener el distanciamiento social y el establecimiento de las medidas sanitarias planteadas para reactivar las actividades económicas. Solo piden un trato justo y un reconocimiento a su trabajo.

Por ello, se solicita a las autoridades:

– Implementar un rescate económico para los espacios culturales. Para estos espacios estar cerrados siete meses, es imposible. Ocasionaría un cierre total. Siguen pagando rentas. Sobre todo considerando que debido a la especulación inmobiliaria, las rentas oscilan entre los 30 y los 75 mil pesos mensuales.

– Que se les permitan reiniciar actividades a 1/3 de su aforo como se propone en los establecimientos catalogados en: “𝐂𝐚𝐭𝐞𝐠𝐨𝐫í𝐚:𝟐 𝐍𝐞𝐠𝐨𝐜𝐢𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐫𝐞𝐚𝐛𝐫𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐧 𝐫𝐞𝐬𝐭𝐫𝐢𝐜𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬”

Cartel ESPACIOS CULTURALES
Gran OM & Co ( Kloer illustración y street art)
May. 2020